Cómo afecta la contaminación y la crisis climática a la salud

Cómo afecta la contaminación y la crisis climática a la salud

Hoy 7 de abril se conmemora el Día Internacional de la Salud para concienciar a la población mundial sobre la necesidad de llevar una vida sana y fomentar la cobertura sanitaria universal en todo el mundo.

Pero debemos tener en cuenta cómo afecta la contaminación y la crisis climática a la salud. Nosotros siempre apoyamos el consumo de alimentos sanos y de temporada, reducir el consumo de carne, etc. Pero aunque llevemos una vida saludable, la contaminación y la crisis climática nos afecta por lo que debemos seguir en la lucha contra estos males.

Si no leíste nuestro artículo sobre como afecta la crisis climática a la salud mental puedes leerlo aquí, pero también afecta a la salud física por lo que es muy importante poner todos los medios necesarios al alcance de las personas y las empresas para frenar, ya de una vez, el cambio climático que se nos avecina.

Daños de la crisis climática sobre la fertilidad

De todos es ya conocido que la contaminación ambiental por productos químicos afecta a la salud reproductiva de los seres humanos. Lamentablemente, la crisis climática también provoca efectos adversos sobre la salud de las mujeres embarazadas, el desarrollo del feto y la salud reproductiva.

Así, las altas temperaturas y los desastres naturales provocados por la crisis climática junto con los contaminantes atmosféricos provocan nacimientos prematuros, bajo peso al nacer de los bebés e incluso su muerte. De la misma manera provocan retraso en el desarrollo neurológico, defectos cardíacos y enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Además de los problemas de fertilidad en las generaciones actuales y futuras.

Nuevas enfermedades

La crisis climática trae consigo la aparición de nuevas enfermedades y pandemias mundiales

Como hemos podido averiguar, y aún seguimos sufriendo, la crisis climática trae consigo la aparición de nuevas enfermedades y pandemias. Pandemias que, debido a la globalización, se convierten en mundiales lo que hace mucho más complicada su erradicación.

El Covid-19 nos ha llegado como “un jarro de agua fría” para recordarnos que el cambio climático, la desertización, la extinción de especies y otros problemas que estamos provocando en nuestro planeta nos acarrean la aparición de nuevas enfermedades mortales.

La contaminación

La contaminación atmosférica es uno de los principales riesgos para la salud pública. Supone el 12% de las muertes totales que se producen en el mundo en la actualidad. Únicamente se encuentra por debajo de la elevación de glucosa y de la presión arterial, la obesidad o desnutrición y el tabaquismo.

La contaminación atmosférica provoca enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, demencia y cáncer entre otras. Su impacto no es el mismo en cualquier lugar del mundo donde nos encontremos sino que es mayor en los países más pobres y menor en los más ricos. Pero esto no sólo se debe a que el acceso a la sanidad sea más complicado en estos países pobres sino que los niveles de contaminación ambiental son superiores en estos países a las que se registran en los países más ricos.

La salud infantil

La población mundial infantil es la mayor perjudicada por la contaminación y por la crisis climática

Y de todo esto que estamos sufriendo, sin lugar a dudas, los niños son los que llevan la peor parte. Bien sea debido a los problemas en su desarrollo durante el embarazo, a la desnutrición, a la contaminación, los desastres naturales o a los cambios climáticos extremos ellos son los más desfavorecidos.

Es muy importante tener en cuenta que los niños, debido a que son los más vulnerables, son a los que más les afectan todos estos problemas. Pero, además, son ellos los que van a sufrir la cara más dura de esta crisis climática cuando sean adultos.

Qué podemos hacer nosotros

Como siempre os recordamos en muchos de nuestros artículos, nosotros individualmente tenemos una gran capacidad de forzar el cambio por un planeta más sano. Para evitar que la contaminación y la crisis climática afecten a nuestra salud, existen pequeñas acciones que cada uno de nosotros podemos hacer. Estas acciones pueden ser reducir nuestros residuos, reducir el consumo de carne, apagar luces y aparatos electrónicos cuando no están en uso, no desperdiciar agua, etc. Se trata de pequeños cambios que podemos logra fácilmente pero que impactan favorablemente en nuestro entorno.

Pero también podemos tener un impacto sobre las empresas. Si únicamente contratamos los servicios de empresas que están ya en lucha contra la contaminación y la crisis climática daremos fuerza a estas empresas en detrimento de otras que no estén abogando por el cambio hacia un planeta limpio y sano. Debemos contratar energías verdes, comprar en comercios locales y de proximidad, emplear ropa ecológica y sostenible y otras muchas acciones que puedes tomar para lograr nuestra meta.

Si te resulta interesante nuestro artículo puedes compartirlo en tus redes sociales. Así llegaremos a más personas y podremos, entre todos, ayudar a evitar la crisis climática porque el futuro no está escrito.