Otros 5 alimentos que no sabías que puedes congelar fácilmente (2ª parte)


Nos encanta evitar el desperdicio de alimentos por el gran consumo de recursos naturales que se necesitan para su producción y, además, por la gran cantidad de gases efecto invernadero que, los alimentos en los vertederos, emiten a la atmósfera.

Así que hoy te traemos nuevamente otros 5 alimentos que no sabías que puedes congelar fácilmente para evitar el desperdicio de alimentos en tu hogar. Puedes leer también nuestro artículo anterior aquí con otros alimentos susceptibles de ser fácilmente congelados.

1.- Mantequilla:

La mantequilla es uno de esos alimentos que es interesante tener en casa por sus múltiples usos pero que, a veces, no llegamos a consumir con rapidez. Por ello puede que vaya perdiendo propiedades o acabe por estropearse. Si esto te ocurre debes saber que es otro de esos alimentos que se puede congelar fácilmente para poder disponer de ella cada vez que la necesites.

La mejor forma de hacerlo para que después sea más fácil su uso es cortarla en cubos del tamaño aproximado a lo que sueles utilizar. Pon los cubos sobre una bandeja o recipiente grande para que puedan estar separados e introdúcelos en el congelador. Una vez se hayan descongelado podrás pasarlos a su envase final para que ocupe menos espacio en tu congelador. Para su empleo puedes sacar los cubos que necesites unos minutos antes de su consumo ya que descongela con facilidad. Si para la receta que vayas a utilizarla necesitas mantequilla muy fría tan solo tendrás que rallarla y añadirla directamente. Práctico ¿verdad?

2.- Salmón ahumado:

El salón ahumado es un alimento delicioso que una vez abierto el envase dura muy poco tiempo en buen estado, por ello lo mejor es congelar lo que sobra.

¿No te pasa que abres un envase de salmón ahumado pero te sobra bastante cantidad y no sabes qué hacer con él? Es normal que suceda y como se trata de un alimento con una fecha corta de consumo preferente tienes que comerlo rápidamente si no quieres tener que tirarlo. En este caso la congelación es tu solución ideal.

Es un proceso muy sencillo, tan solo tendrás que sacarlo de su envoltorio y congelarlo en un envase cerrado en la cantidad que vayas a consumir. Así no tendrás que sacarlo todo de una vez y encontrarte con el mismo problema de cantidad.

3.- Calabaza:

La calabaza es uno de esos alimentos que por el gran tamaño que tiene es difícil consumirla rápidamente. Aunque puedes optar por comprar calabazas pequeñitas o porciones de ellas es muy satisfactorio comprar una calabaza grande entera. Sobre todo en época cercana a la celebración de Halloween.

Si este es tu caso debes pensar en congelar toda la que no uses para que te dure el mayor tiempo posible. Para ello pela la calabaza, quítale las semillas (recuerda que tostadas están deliciosas así que no las tires) y corta en cubos del tamaño que mejor te venga para su futuro uso. Para su congelación coloca los cubos sobre una bandeja o recipiente en el que puedan estar con la suficiente separación para que se congelen de forma individual. Una vez congelados puedes guardarlos en un taper hasta su uso.

Para descongelarla puedes hacerlo a temperatura ambiente o en el frigorífico.

4.-Pizza:

Se trata de un producto muy versátil y práctico para una cena rápida o con amigos. Y está claro que nada mejor que preparar tu propia pizza casera si quieres tomar un producto más saludable y evitar conservantes y otros aditivos perjudiciales para la salud. Lo que ocurre es que no siempre nos apetece o tenemos tiempo de preparar una pizza casera sobre la marcha y, por ello, recurrimos a productos precocinados.

Si quieres evitar tener que comer pizzas precocinadas apunta este consejo y congela tu propia pizza casera.

Una vez que tengas la masa ya preparada para cubrir con los ingredientes debes darle un toque de horno. Ten en cuenta que sólo hornearás la base, sin ningún ingrediente más. Para ello introduce la masa, con la forma hecha, en el horno durante 10 minutos, después cubre con los ingredientes e introdúcela en el congelador. Una vez congelada ya puedes protegerla de olores con el envoltorio o recipiente que mejor te venga.

Cuando vayas a consumirla solo tendrás que introducirla en el horno precalentado directamente del congelador. Fácil y rápido ¿Verdad?

5.- Champiñones y setas:

Para poder tener setas y champiñones fuera de temporada congélalos.

Nos encanta este tipo de alimento pero están de temporada durante muy poco tiempo. Aunque es cierto que puedes comprarlos enlatados durante todo el año también es verdad que puedes congelarlos. De hecho, si eres un habitual de este producto, habrás visto que puedes adquirirlo en los supermercados también congelados. Así que nada mejor que hacerlo tú mismo de forma sencilla y rápida.

Importante que sepas que no debes congelar setas y champiñones en crudo porque se hacen una masa algo desagradable. Así que lo mejor es cocinarlos al vapor para que mantengan su sabor y textura.

Una vez limpios córtalos o déjalos enteros, según el uso que final que vayas a darles. Cocínalos al vapor durante 3 a 5 minutos según si los vas a cocinar cortados o enteros. Una vez pasado el tiempo pásalos a agua fría, para que no se sigan cocinando hasta que estén fríos. Escúrrelos muy bien. Pásalos al congelador en una bandeja para que estén bien separados. Una vez congelados puedes pasarlos a un recipiente que sea hermético hasta su empleo ya que así te durarán hasta 12 meses.

Para usarlos puedes añadirlos directamente del congelador sin necesidad de descongelarlos.

Como has podido ver muchos alimentos pueden ser congelados fácilmente y muchas veces no lo sabemos o, simplemente, no se nos ocurre hacerlo. Sin embargo es una buena solución para evitar el desperdicio de alimentos y conseguir que duren mucho más tiempo.

Dinos ¿congelas alguno de estos alimentos? Puedes contárnoslo en comentarios. Y si te resulta interesante nuestro artículo puedes compartirlo en tus redes sociales. Así llegaremos a más personas y podremos, entre todos, ayudar a nuestro planeta porque el futuro no está escrito.