Otros 5 alimentos que no sabías que puedes congelar fácilmente


Como ya sabes, si nos lees habitualmente, solemos publicar artículos sobre la conservación de alimentos para que puedas tener diferentes recursos para una mayor vida de tus alimentos

En el artículo de hoy te traemos otros 5 alimentos que no sabías que puedes congelar fácilmente. Si lo deseas, puedes comenzar leyendo aquí el artículo donde ya te explicábamos cómo puedes hacer la conservación en congelador de otros alimentos diferentes. En todos los alimentos el proceso es muy sencillo. Únicamente hay que conocer los alimentos que pueden ser congelados y los peculiaridades de cada uno de ellos. Te detallamos a continuación.

Más alimentos que no sabías que se pueden congelar fácilmente

1.- Arroz:

El arroz cocido es un alimento muy socorrido tanto de plato principal como de guarnición. Por ello es una buena idea tener siempre alguna porción guardada y para ello nada mejor que la congelación

El arroz es un alimento que, además de ser guisado como plato único, puede tomarse como complemento de muchos otros. Así puedes añadirlo a una ensalada o como guarnición de otros muchos alimentos. Por este motivo es interesante tener siempre arroz preparado para poder añadirlo a los platos que desees.

Pues bien, para que te dure el mayor tiempo posible en buen estado nada mejor que congelarlo. El procedimiento es muy sencillo, una vez el arroz esté cocido con el grano suelto y ya frío pásalo a un recipiente horizontal donde puedas extenderlo bien e introdúcelo en el congelador. Una vez que esté congelado ya podrás pasarlo al recipiente cerrado y apropiado para congelación que prefieras.

Para descongelarlo puedes añadirlo directamente al plato que estés cocinando o, si lo necesitas, descongelar en el microondas.

2.- Patatas fritas y snacks:

Aunque en muchos hogares los snacks y patatas fritas son un aperitivo que sólo dura el momento de ser abierto, existen otros en los que duran almacenados mucho tiempo antes de terminar de consumirlos. Como todos sabemos una vez abierto el envase, por muy bien que intentemos cerrarlo, el snack acaba por coger humedad y cambiar su textura y sabor dejando de estar tan crujiente y sabroso como al principio.

Para evitar esto tienes la opción de congelarlos y con una técnica muy sencilla. Primero ponlas en una bandeja dentro del congelador intentado que no se junten para se que congelen por separado. Cuando ya estén bien congeladas puedes pasarlas a un recipiente hermético.

En el caso de las patatas fritas, para volver a disfrutarlas con su total sabor, sólo tienes que sacarlas del congelador y comértelas sin esperar a que se descongelen. Con otros tipos de snacks sí tendrás que esperar algunos minutos.

3.- Pasta:

Al igual que ocurría con el arroz, la pasta también puede ser congelada una vez ya cocida. También en este caso debes tener en cuenta que la pasta cocida haya quedado en su punto y no esté demasiado cocida para que no quede apelotonada.

Congélala con el mismo procedimiento que el arroz para que no quede toda la pasta en un bloque. Debes saber que cuando vayas a consumirla habrá modificado algo su textura pero no sus cualidades y que es un buen recurso tener la pasta ya congelada para momentos puntuales.

4.- Tortitas:

Las tortitas son tanto un desayuno como una merienda deliciosos pero no siempre apetece prepararlas. Así que haz de sobra y congélalas para cuando las necesites

Las tortitas son un postre delicioso que puedes tomar bien en el desayuno o en una merienda. Sin embargo no siempre es fácil hacer la cantidad justa que vas a consumir y suele acabar por sobrar. También puedes optar por hacer mayor cantidad y conservarla para cuando te apetezca tomarlas en un desayuno sin tener que cocinar. En cualquiera de las opciones éste es tu consejo.

El proceso para congelar las tortitas es hacerlo una vez cocinadas. Haz toda la masa de tortitas y congela las sobrantes una vez frías. Introdúcelas una a una en el congelador donde se puedan congelar sin pegarse unas a otras (una bandeja es una buena opción). Una vez estén bien congeladas puedes envolverlas bien para poder almacenarlas juntas.

Cuando desees comerlas solo tendrás que calentarlas por el procedimiento que prefieras como el microondas, el tostador o la sartén.

5.- Puré de patatas:

Ya te hemos comentado en un artículo anterior, que puedes leer aquí, que la patata es uno de los pocos alimentos que encontramos que no son muy apropiadas para congelarse. Cuando las patatas guisadas se congelan cambian su textura y se hace arenosa.

En el caso del puré de patatas también encontramos que es una guarnición muy útil para otros muchos platos y, por ello, es interesante disponer de porciones para el momento apropiado. Lo mejor es hacerlo no muy líquido para que congele mejor. Puedes congelarlo en porciones como si fuesen bolas de helado en una bandeja en el congelador. Una vez bien congeladas podrás pasarlas a un recipiente apto para congelación.

Para consumirlo solo tendrás que sacar las pociones necesarias y dejar que descongele. Y ya sabes, como siempre te decimos, la mejor forma de descongelar un alimento es hacerlo en el frigorífico para que vaya modificando su temperatura suavemente.

Como puedes ver existen multitud de alimentos que pueden ser congelados y que no todo el mundo conoce. Dinos ¿conocías el procedimiento de congelación de estos alimentos? Puedes contárnoslo en comentarios. Y si te resulta interesante nuestro artículo puedes compartirlo en tus redes sociales. Así llegaremos a más personas y podremos, entre todos, reducir nuestra huella climática porque el futuro no está escrito.