¿Sabías que puedes cuidar del medio ambiente desde tu cocina? Hoy te detallamos cómo hacerlo (2ª parte)



Como complemento al post anterior, en el artículo de hoy queremos daros a conocer otros cambios que podemos realizar fácilmente en nuestros hogares para que nuestra cocina sea más sostenible y, entre todos, evitar el cambio climático. A continuación te detallamos cuáles son para que puedas cuidar del medio ambiente desde tu cocina:


1.- Cocina alimentos reduciendo el consumo eléctrico:


Para consumir menos electricidad mientras cocinamos y así cuidar del medio ambiente desde tu cocina, podemos realizar varios cambios en nuestro día a día. Uno de ellos consiste en sustituir nuestras placas de cocina por placas vitrocerámicas de inducción ya que éstas se centran en calentar el alimento que se encuentra dentro de la olla evitando tener que calentar primero la placa, luego la olla y finalmente llegar al alimento, con el consiguiente exceso de gasto de electricidad.

Otra forma de disminuir nuestro gasto de electricidad mientras cocinamos consiste en utilizar ollas a presión y, mejora aún, si son ollas rápidas o super rápidas, así como que antes de finalizar la cocción de los alimentos apaguemos la placa para que se terminen de cocinar con el calor residual que tiene la misma. Este mismo recurso podemos utilizarlo al cocinar en el horno, apagándolo antes de finalizar el cocinado y dejando que los alimentos terminen de hacerse con el calor residual que existe en su interior.


Puedes cuidar del medio ambiente desde tu cocina reduciendo el consumo de botellas de plástico
Puedes cuidar del medio ambiente desde tu cocina reduciendo el consumo de botellas de plástico

2.- Reducir el consumo de botellas de plástico te ayuda a cuidar del medio ambiente desde tu cocina:


Nuestros mares y océanos están repletos de restos de plásticos que no llegan a reciclarse, gran parte de ellos son botellas de plástico de agua y refrescos. Por lo que debemos evitar la compra y el uso de botellas de agua de plástico. Para ello, en nuestro hogar podemos sustituir las botellas de plástico de un solo uso o incluso las que compramos de varios usos para, por ejemplo, hacer deporte, por botellas de cristal o de metal, que son más resistentes y duraderas.


3.- Bolsas de basura:


Para evitar usar bolsas de plástico para la basura orgánica que sabemos llegarán a vertederos y no se reciclarán, podemos sustituirlas por bolsas de basura biodegradables que se degradan en los vertederos, evitando así los restos plásticos. Esta es otra buena forma de cuidar del medio ambiente desde tu cocina.


4.- Bolsas de plástico para conservación de alimentos:


Hoy día existen en el mercado bolsas para conservación de alimentos de silicona que no son de un solo uso, para que podamos evitar el uso de las bolsas de plástico desechables y así no contaminar nuestro planeta.


Reciclar los tapones de plástico no solo ayudan al cuidado del medio ambiente, sino también a personas con enfermedades que necesitan tratamientos costosos

5.- Reciclaje de restos para cuidar del medio ambiente desde tu cocina:


Una de las cosas más sencillas que podemos hacer en nuestros hogares para evitar el cambio climático, y que en la actualidad aún no lo realiza todo el mundo, es separar los restos antes de verterlos en los contenedores. En todas las ciudades encontramos diferentes contenedores de residuos para que podamos reciclar fácilmente los restos de nuestro hogar. Así encontramos contenedores para vidrios (aunque no admiten cristales), plásticos/latas/bricks, papel/cartón y restos orgánicos, por lo que es muy sencillo separar en nuestros hogares y verter cada resto en su contenedor correspondiente para que puedan ser reciclados y no contaminen el medio ambiente.

En algunas ciudades también podemos encontrar contenedores o personas que realizan la recogida y el reciclaje de tapones de plástico ya que son elementos que al ser pequeños ocupan poco espacio pero cuentan con una gran cantidad de plástico. Y el dinero obtenido por su reciclaje se utiliza para ayudar a personas con enfermedades que necesitan costosos tratamientos. Por lo que si separas y depositas en el contenedor adecuado tus tapones de plástico estarás ayudando también a una familia que lo necesite.


6.- Aprovechar los restos orgánicos:


Otra forma de aprovechar nuestros restos orgánicos de frutas y verduras y cuidar del medio ambiente desde tu cocina, es hacer con ellos compost que luego podremos utilizar para que nuestras plantas estén más bonitas. Para ello no es necesario tener un jardín ni un depósito específico de compost, es suficiente un balcón o terraza donde, con un depósito plástico como una garrafa de agua, podamos convertir nuestros restos de frutas y verduras en alimento para nuestras plantas.


7.- Pilas y bombillas:


Otro elemento de nuestro hogar que podemos reciclar son las pilas y las bombillas. En multitud de establecimientos encontramos depósitos habilitados para dejar nuestras bombillas o pilas usadas y evitar que acaben en la basura con las consecuencias para el medio ambiente que provocan sus contaminantes componentes.

Las bombillas debemos usarlas de bajo consumo y de leds, que duran más y son menos contaminantes, además de consumir menos electricidad.

En cuanto a las pilas es mejor si compramos pilas recargables ya que podremos reutilizarlas una y otra vez con el consiguiente ahorro económico que tendremos.


8.- Compra más ecológica y sostenible para cuidar del medio ambiente desde tu cocina:


En un artículo anterior te explicamos por qué es más sostenible y ecológico realizar tus compras en los negocios de proximidad, ahora vamos a explicarte otras cosas que puedes hacer para que esas compras sean aun más sostenibles.

Así, podemos llevar nuestros propios recipientes reutilizables cuando vayamos a realizar la compra de productos frescos como carnes, pescados, o productos al corte para evitar que tengan que entregarnos bandejas, bolsas o envoltorios no ecológicos. Claro que siempre que el tendero nos lo permita y ésto es más fácil de conseguir en los negocios de nuestro barrio.

Si compramos frutas y verduras que nosotros mismos cogemos podemos, en lugar de usar las bolsas de plástico para guardarlos y pegar la etiqueta, poner la etiqueta directamente sobre el producto (si se trata por ejemplo de una berenjena, coliflor…) o utilizar nuestras propias bolsas de malla lavables y reutilizables que existen en el mercado.

Nuestra compra será también más ecológica si compramos productos de temporada y de nuestra región, ya que tendrán menos procesos de manipulación y transporte que las que nos llegan desde otros países, evitando los gases de efecto invernadero.

Por último, pero no por ello menos importante, nunca debemos olvidar utilizar nuestras propias bolsas de tela o materiales naturales para llevar nuestra compra y evitar las bolsas de plástico que nos venden en los comercios.

Como ves, son pequeños gestos que todos podemos hacer y con los que podremos reducir la emisión de CO2 a la atmósfera y evitar la crisis climática.


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